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Volpino Italiano: el spitz italiano guardián que Miguel Ángel tuvo como compañero

  • Foto del escritor: Perros en Acción
    Perros en Acción
  • hace 6 horas
  • 3 min de lectura
Volpino Italiano de pelo blanco erizado, ejemplar de raza spitz reconocida por la FCI, mostrando su cola enroscada sobre el dorso y orejas triangulares erectas.

Introducción

El Volpino Italiano es una de las razas caninas más antiguas de Europa, heredera directa de los Spitz Europeos que poblaban el continente desde la Edad de Bronce. Reconocida oficialmente por la Fédération Cynologique Internationale (FCI) bajo el estándar N° 195, esta raza compacta y de pelo erizado combina un físico armonioso con un temperamento vivaz que la convirtió, a lo largo de los siglos, en fiel compañero tanto de la nobleza como de los carreteros de Toscana y Lazio.

Su historia está documentada en el arte: el pintor veneciano Vittore Carpaccio incluyó a un Volpino en su obra "La visión de San Agustín" en 1502, y la raza fue compañera de Miguel Ángel. Tras un período de popularidad en la primera mitad del siglo XX y una posterior desaparición, el Volpino Italiano resurgió en 1968 con ejemplares blancos, siendo registrado nuevamente en 1972, año en que también reapareció el histórico color rojo.


Ficha técnica SEO

Categoría

Datos

Peso

En proporción a la altura a la cruz (no se especifica un rango numérico en el estándar)

Altura

Machos: 27–30 cm / Hembras: 25–28 cm

Expectativa de vida

No especificada en el estándar FCI N° 195

Grupo FCI

Grupo 5 – Perros tipo Spitz y tipo primitivo, Sección 4 – Spitz europeos, sin prueba de trabajo

País de origen

Italia


Historia de la raza

El Volpino Italiano desciende de los mismos ancestros que el Spitz Alemán, aunque no es descendiente directo de este, sino una raza emparentada. Sus antepasados fósiles fueron hallados alrededor de los pilotes de las viviendas de pueblos lacustres de la era de bronce en la región central de Europa. Fue criado en Italia desde tiempos inmemoriales, presente tanto en palacios señoriales como en las viviendas humildes, donde se lo valoraba especialmente por su instinto de guardia y vigilancia. El estándar oficial de la raza fue redactado en 1913.


Características físicas del Volpino Italiano

El estándar FCI describe al Volpino Italiano como un perro pequeño del tipo Spitz, de estructura compacta y armoniosa. El largo del cuerpo, medido desde la punta del hombro hasta la punta del isquion, es igual a la altura a la cruz, lo que le otorga una silueta cuadrada.

La cabeza tiene forma piramidal, con un hocico que representa el 4/10 de la longitud total del cráneo. La trufa es grande y negra, con las ventanas bien abiertas. Los ojos, de color marrón oscuro, son redondeados y de tamaño normal, con una expresión que denota vigilancia y vivacidad. Las orejas son triangulares, erectas, de inserción alta y cercanas entre sí.

El manto es una de las señas de identidad más marcadas de la raza: pelo tupido, muy largo, recto y erizado, de textura áspera, que nunca debe caer. En el cuello forma un abundante collar (sin llegar a ser una melena) y en la parte posterior de las extremidades traseras conforma "pantalones". Los colores admitidos son blanco, rojo o negro sólidos, tolerándose otros colores. El blanco debe ser claro, con profundidad similar a la leche, mientras que el rojo debe ser un rojo-ciervo intenso.

La cola, insertada en la prolongación de la grupa, se porta de manera permanente sobre el dorso, lo más cerca posible del cuello, y está cubierta de abundante pelo largo.


Temperamento

Según el estándar oficial, el Volpino Italiano es un perro muy apegado a su entorno y a su familia, de temperamento exuberante, cariñoso, vivaz y travieso.


Función o trabajo

El estándar FCI clasifica al Volpino Italiano como perro de guardia y de compañía. Su instinto de vigilancia fue históricamente muy apreciado, tanto en residencias señoriales como en hogares humildes, y en el siglo XVIII acompañó a los carreteros de Toscana y Lazio, siempre atento para anunciar ruidosamente la presencia de extraños en los caminos.


Salud de la raza

El estándar no detalla enfermedades específicas asociadas a la raza, pero establece dos condiciones para la cría: los machos deben presentar dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto, y únicamente deben emplearse para la reproducción ejemplares funcional y clínicamente saludables, con la conformación típica de la raza.

Entre las faltas descalificantes contempladas por el estándar se incluyen la agresividad o la timidez extrema, cualquier anormalidad física o de comportamiento evidente, el puente nasal convexo, la mordida enognática, la despigmentación total de la nariz y los párpados, los ojos azules, las orejas completamente caídas y la ausencia de cola o cola demasiado corta, ya sea congénita o adquirida.

 
 
 

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