¿Por qué nacen menos cachorros de los que muestra la ecografía? La verdad que pocos conocen
- Perros en Acción

- hace 8 horas
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La diferencia entre la ecografía y el nacimiento real
Es una de las preguntas más frecuentes entre criadores y propietarios: ¿por qué la ecografía muestra cierta cantidad de cachorros y luego nacen menos?
Muchas veces se pone en duda al profesional veterinario, pero la realidad es mucho más compleja. También es común observar cachorros con diferentes tamaños o incluso con anomalías congénitas. Todo esto tiene una explicación científica clara.
Cómo funciona realmente la gestación en perras
La gestación comienza una vez que las células fecundadas se implantan y se transforman en embriones. Las perras, al igual que las gatas, son especies multíparas, lo que significa que pueden gestar varios embriones al mismo tiempo.
Sin embargo, hay un dato clave: solo alrededor del 30% de los óvulos fecundados llegan a desarrollarse, y además puede producirse la llamada reabsorción embrionaria hasta aproximadamente los 40 días de gestación.
Un estudio que explica todo
Un trabajo de la Università degli Studi di Pisa analizó 95 hembras gestantes evaluando distintos factores como raza, peso y estado general.
El resultado fue contundente: El 48% de las perras presentaron al menos una reabsorción embrionaria.
Las evaluaciones se realizaron mediante ecografías entre los días 17 y 35 posteriores al servicio, observando tanto los sacos gestacionales como las reabsorciones.
Principales causas de la reabsorción embrionaria
Las pérdidas embrionarias pueden deberse a múltiples factores:
Enfermedades infecciosas
Brucelosis canina (Brucella canis)
Herpesvirus canino
Ambas pueden provocar muerte embrionaria o fetal.
Factores no infecciosos
Hipoluteoidismo
Patologías uterinas u ováricas
Hipotiroidismo
Gametos envejecidos
Defectos cromosómicos o del desarrollo
Estrés ambiental materno
Deficiencias nutricionales
Uso de fármacos o exposición a tóxicos
Reabsorciones espontáneas: cuando no hay explicación aparente
En algunos casos, no hay signos de enfermedad y aun así ocurre la reabsorción. Estas se consideran espontáneas y suelen no presentar síntomas visibles.
Una de las hipótesis más aceptadas es que, en camadas grandes, el hacinamiento uterino puede generar competencia entre embriones, llevando a la pérdida de algunos.
Cómo prevenir o minimizar riesgos
Si bien no siempre se puede evitar, sí hay formas de reducir los riesgos:
Controles previos al servicio
Estudios de brucelosis
Test de herpesvirus
Evaluación hormonal
Control de progesterona antes y después del servicio
Seguimiento durante la gestación
Manejo adecuado
Alimentación equilibrada
Reducción del estrés
Control veterinario constante
Conclusión: la clave está en el manejo
Los resultados reproductivos dependen directamente del manejo, la prevención y la dedicación.
Hoy la tecnología permite diagnósticos cada vez más precisos. Por eso, cuando los resultados no son los esperados, es importante revisar qué se puede mejorar.
Consultar con un veterinario de confianza —y, si es necesario, con un especialista en reproducción— es siempre la mejor decisión.
Dr. Carlos Escudero
MP 408 Salta
MP 2196 Santa Fe




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